Ser de 1º de ESO está semana equivale a estar de suerte: tocaba excursión a la nieve. Pasamos de la pizarra a las cumbres blancas en un abrir y cerrar de ojos. Hemos hecho de todo: desde subir a lo más alto en telecabina hasta descubrir que el biciski es más difícil (y divertido) de lo que parece.
No faltaron las risas en el skip-room, el relax en la ruta con raquetas y los gritos de emoción bajando con los roscos. Un entorno incomparable para un grupo que se merece esto y más.
Dicen que lo mejor ha sido el paisaje, pero sospechamos que lo que más les ha gustado es ver a los profes fuera de su hábitat natural.
¡Volvimos cansados, pero con la galería de fotos llena y las pilas cargadas!