¿Es la educación un simple trámite o es el arma más poderosa para cambiar el mundo? Para Judit Molina, antigua alumna de nuestro centro y actual estudiante de Educación Primaria en la UCO, la respuesta está clara: educar es transformar las realidades.
A sus 19 años, Judit nos ha dado una lección de lo que significa el «ingenio joven». Tras participar en una jornada formativa de retos sociales, ella y su compañera María Guzmán no se quedaron en la teoría. Presentaron una solución innovadora para un problema invisible: el de los niños y niñas en riesgo de exclusión que, aunque están físicamente en clase, tienen su mente ausente. Niños para los que la educación no parece ser una herramienta de cambio personal y social.
Gracias a la Fundación Kutxabank, ambas han logrado la financiación de una propuesta de trabajo educativo y social que desarrollarán junto a la Fundación Social Universal en Montilla. ¿Su misión? Llevar a los colegios el espíritu del Hogar de Tardes Mamá Margarita. Se trata de crear espacios donde estos niños se sientan seguros, donde puedan aprender sin miedo. Un lugar que sea casa y patio, que permita sentirse acogido y cómodo. Un sitio que les devuelva la confianza en sí mismos, y que demuestre que la educación es la llave de su libertad.
Para el IES Los Pedroches, Judit es el vivo ejemplo de que nuestra labor no termina en el examen. Como ella misma dice, este reto es también responsabilidad de los profesores que dedicaron tiempo a enseñarle el verdadero valor de la educación. Judit ha pasado de ser la alumna que aprendía, a ser el «faro» que hoy guía a otros niños hacia un futuro mejor.
